Comprobación de valores: Te explicamos la herramienta tributaria

¿Qué es la comprobación de valores? Es un procedimiento que la Administración Tributaria lleva a cabo para verificar los valores declarados por los contribuyentes. El objetivo no es otro que asegurar que se ajusten a los valores de mercado y, en muchos casos, puede resultar en una corrección al alza de las liquidaciones tributarias. Pero ojo, porque las Administraciones autonómicas suelen utilizar esta facultad, lo que puede implicar que los contribuyentes tengan que abonar cantidades adicionales significativas.

Dicho esto, hemos de saber que los obligados tributarios tienen el derecho de presentar alegaciones y solicitar una tasación pericial contradictoria para determinar el valor real de los bienes involucrados.

Vamos a explicarlo todo en detalle.

Procedimiento de comprobación de valores en el ámbito fiscal

La comprobación de valores en el ámbito fiscal es un proceso donde se valida la correcta valoración de los bienes y derechos declarados por los contribuyentes. Este procedimiento es fundamental para garantizar la equidad tributaria y el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Objetivo principal

Verificar la adecuada acorde a los valores del mercado. La Administración Tributaria se reconoce la facultad de revisar las autoliquidaciones y declaraciones presentadas por los obligados tributarios, garantizando así un sistema tributario transparente y justo.

Los fundamentos legales que sustentan la comprobación de valores están establecidos en la Ley General Tributaria, que otorga poderes a la Administración para realizar estas comprobaciones en casos de discrepancias.

Inicio y tramitación del procedimiento por la Administración Tributaria

Una vez que la Administración identifica una necesidad de revisión, el procedimiento puede iniciarse de oficio. Esto significa que no es necesario que el contribuyente lo solicite. Durante la tramitación, se notifica al contribuyente, quien tendrá derecho a presentar sus alegaciones. La notificación contiene también la propuesta de regularización, donde se detallan los valores considerados por la Administración.

Hay que señalar que las Administraciones autonómicas frecuentemente emplean esta facultad para corregir liquidaciones de impuestos, lo que puede resultar en cantidades considerables a pagar por parte de los contribuyentes.

Plazos para la notificación y caducidad del procedimiento

Los plazos son cruciales en el procedimiento de comprobación de valores. La Administración tiene un plazo máximo de 6 meses para notificar su resolución. En caso de no cumplir con este término, el procedimiento caduca, liberando al contribuyente de la obligación de abonar el impuesto adicional.

La verificación de plazos permite asegurar los derechos de los obligados tributarios, evitando así que se vean afectados por notificaciones tardías.

Ámbitos y aplicación de la comprobación de valores

La comprobación de valores tiene diversas aplicaciones en el ámbito tributario, abarcando diferentes situaciones que pueden influir en las obligaciones fiscales de los contribuyentes. Entre estas se encuentran las transmisiones patrimoniales, los impuestos sobre sucesiones y donaciones, así como las liquidaciones autonómicas, lo que afecta directamente a la carga económica que deben asumir los contribuyentes.

☑️​ Comprobación de valores en transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados

En el contexto de las transmisiones patrimoniales, la Administración Tributaria realiza comprobaciones para verificar si los valores declarados se corresponden con los precios de mercado. Esta acción es especialmente relevante en la compraventa de bienes inmuebles, donde se examinan diversos criterios para asegurar la validez de los valores.

Entre los aspectos que se consideran están:

  • La comparación de precios de ventas recientes en la misma zona.
  • La oferta y demanda del mercado inmobiliario.
  • Las características específicas de los bienes en cuestión, como la ubicación y el estado de conservación.

☑️​ Aplicación en el impuesto sobre sucesiones y donaciones

En el ámbito de los impuestos sobre sucesiones y donaciones, la comprobación de valores se erige como determinante a la hora de determinar la base imponible. La Administración examina el valor de los bienes transmitidos, lo que puede resultar en ajustes significativos en las liquidaciones, aumentando la cantidad a pagar por los contribuyentes.

Este procedimiento se basa en:

  • La evaluación del patrimonio recibido por el heredero o donatario.
  • La consulta de valores catastrales y tasaciones hipotecarias.
  • La aplicación de coeficientes correctores establecidos por la normativa vigente.

☑️​ Uso en liquidaciones autonómicas y repercusiones económicas para el contribuyente

Las Administraciones autonómicas también utilizan la comprobación de valores para ajustar las liquidaciones tributarias. Esta facultad puede derivar en un incremento de los valores impuestos, lo que conlleva una carga adicional de varios miles de euros para los contribuyentes.

Este proceso incluye:

  • El análisis de los valores comunicados por los contribuyentes a la luz de los datos de mercado.
  • La revisión de las declaraciones fiscales, especialmente en contextos donde la Administración considere que el valor declarado es inferior al real.

La posibilidad de presentar alegaciones por parte de los contribuyentes, quienes pueden recurrir a peritos para defender sus valoraciones.

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Propuestas de valoración y liquidación tributaria

Las propuestas de valoración y liquidación tributaria son los mecanismos en los cuales la Administración Tributaria comunica al contribuyente los valores que ha determinado para realizar una correcta liquidación de impuestos. Así se logra una correcta recaudación fiscal y el cumplimiento de las obligaciones tributarias por parte de los ciudadanos.

Comunicación de la propuesta de valoración al obligado tributario

Una vez que la Administración ha finalizado el análisis y la comprobación de valores declarados, procederá a notificar al obligado tributario la propuesta de valoración. Esta comunicación informa al contribuyente sobre el valor determinado, y además también inicia un período en el cual el obligado podrá formular alegaciones.

La notificación debe ser clara y debe incluir información detallada sobre el valor aplicado, así como las razones por las que se ha llegado a dicho cálculo.

Medios y criterios empleados en la determinación de valores

Para realizar una propuesta de valoración, la Administración se basa en diversos medios y criterios. Entre ellos destacan:

  • Comparativas de mercado: Utilizan datos de transacciones similares en el mercado para justificar el valor propuesto.
  • Valoración catastral: Consideran el valor que tiene registrado el bien a efectos fiscales.
  • Informes periciales: En algunas situaciones, la Administración puede apoyarse en evaluaciones realizadas por expertos.

Estos criterios aseguran que la propuesta esté alineada con el valor real del bien en cuestión, lo que evita así desajustes entre lo declarado y lo que realmente debería pagarse en concepto de impuestos.

Efectos de la valoración y resolución expresa administrativa

Una vez presentada la propuesta de valoración, esta puede dar lugar a varios efectos.

La resolución que emita la Administración tras el período de alegaciones determinará si se acepta la valoración inicial, se modifica o se rechaza. En caso de que se confirme la propuesta, el contribuyente deberá proceder a la liquidación del impuesto correspondiente. Vemos imprescindible que los obligados tributarios comprendan que la aceptación o modificación de la valoración no solo tiene implicaciones fiscales inmediatas, sino que también puede afectar sus futuras obligaciones tributarias.

Derechos y recursos de los obligados tributarios

En el marco de la comprobación de valores, los obligados tributarios cuentan con derechos y recursos para defender su posición y garantizar un proceso justo. Estos mecanismos permiten a los contribuyentes reaccionar ante cualquier acción que considere incorrecta o desproporcionada por parte de la Administración Tributaria.

Presentación de alegaciones durante el plazo establecido

Los contribuyentes tienen el derecho a presentar alegaciones en el transcurso del procedimiento administrativo. Esto se puede realizar durante un plazo definido, que generalmente se establece en un mes desde la notificación de la propuesta de regularización.

Las alegaciones deben incluir los argumentos y pruebas que respalden la posición del contribuyente, justificando la discrepancia con respecto a la valoración realizada por la Administración.

Recurso de reposición y reclamación económico-administrativa

Existen vías formales para impugnar las decisiones administrativas. Los obligados tributarios pueden interponer un recurso de reposición ante el órgano que emitió el acto, en el plazo de un mes a partir de su notificación. Esta acción permite a los contribuyentes solicitar la revisión del acto administrativo sin que tengan que recurrir a instancias externas.

La reclamación económico-administrativa, que es otra opción, debe ser presentada ante el órgano competente, también en un plazo de un mes desde la notificación. Este recurso tiene como objetivo revocar actos que sean considerados injustos o erróneos.

Reclamación independiente tras transcurrido el plazo de alegaciones

En caso de que el contribuyente no haya presentado alegaciones en el plazo establecido, aún puede recurrir la valoración a través de una reclamación independiente. Esta posibilidad se da una vez que han transcurrido los plazos correspondientes para alegar, aunque es relevante que el contribuyente esté informado sobre los plazos establecidos, ya que su incumplimiento puede resultar en la pérdida de derechos.

Hemos de decir que la efectividad de este recurso dependerá del análisis de los fundamentos y de la justificación aportada en la reclamación correspondiente.

Tasación pericial contradictoria en la comprobación de valores

La tasación pericial contradictoria es un recurso muy a tener en cuenta que permite a los contribuyentes impugnar la valoración realizada por la Administración Tributaria mediante la designación de peritos independientes. Este proceso asegura que se pueda determinar un valor justo y ajustado a la realidad del mercado.

El derecho a solicitar una tasación pericial contradictoria se encuentra garantizado para todos los obligados tributarios que consideren que la valoración efectuada por la Administración no refleja adecuadamente la realidad del bien. Gracias a este derecho, se puede asegurar la equidad en el tratamiento tributario y se puede ejercer en el marco de los procedimientos de comprobación de valores.

El contribuyente debe notificar su intención de promover este tipo de tasación en el tiempo estipulado tras la propuesta de regularización.

Procedimiento y plazos para la designación de peritos

Una vez ejercido el derecho a la tasación pericial contradictoria, comienza un procedimiento específico en el que se deben seguir ciertos plazos y normativa que regulan la designación de peritos.

El contribuyente tiene la obligación de nombrar un perito en un plazo establecido, quien será responsable de elaborar un informe que justifique la valoración propuesta. Después, la Administración igualmente designará su propio perito. Los informes de ambos peritos servirán de base para resolver la discrepancia.

Resolución de discrepancias por tercer perito y efectos vinculantes

En caso de que exista una diferencia significativa entre las valoraciones de ambos peritos, se recurre a la intervención de un tercer perito. Este tercer perito, que será escogido mediante un sorteo, evaluará las dos valoraciones presentadas y emitirá un fallo que tendrá efectos vinculantes para ambas partes.

Este mecanismo pretende favorecer una resolución imparcial y evitar que las discrepancias se conviertan en conflictos prolongados.

Comprobación de valores por tasación hipotecaria

Este procedimiento se centra en cómo la Administración Tributaria utiliza la tasación hipotecaria para verificar los valores de los bienes inmuebles, afectando así las obligaciones fiscales de los contribuyentes.

La tasación hipotecaria se realiza con el objetivo de determinar el valor de un inmueble para su posible financiamiento, como ya sabemos. Este proceso implica una evaluación exhaustiva por un tasador profesional que considera diversos factores como la ubicación, el estado del inmueble y las características del mercado. A menudo, este valor es utilizado por la Administración para comprobar si los valores declarados por los contribuyentes son correctos.

Relación entre valor catastral, valor de mercado y tasación hipotecaria

El valor catastral es un dato que se asigna a los inmuebles y se utiliza para la determinación de impuestos. En cambio, el valor de mercado refleja el precio al que una propiedad podría venderse en condiciones normales. La tasación hipotecaria debería, en teoría, aproximarse a estos valores, pero no siempre ocurre así. Las discrepancias entre estos valores pueden generar un impacto significativo en la tributación del contribuyente.

  • El valor catastral es básico para calcular el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
  • El valor de mercado es determinante en la compraventa de inmuebles.
  • La tasación hipotecaria puede influir en la regularización fiscal si es superior a la declaración presentada.

Implicaciones en la regularización fiscal y posibilidad de alegaciones

Cuando la tasación hipotecaria resulta superior a los valores declarados, la Administración puede proceder a una regularización fiscal. Esto se traduce en una mayor carga tributaria para el contribuyente, lo que puede ocasionar una presión económica significativa. Sin embargo, los contribuyentes tienen derecho a presentar alegaciones.

El proceso de alegaciones permite al contribuyente cuestionar la valoración efectuada. En caso de desacuerdo, también se puede solicitar una tasación pericial contradictoria que permita establecer el valor real del bien.

Alegaciones en el procedimiento de comprobación de valores

Las alegaciones en el contexto de la comprobación de valores permiten a los afectados responder a las valoraciones efectuadas por la Administración Tributaria y defender sus intereses de manera efectiva.

Los obligados tributarios cuentan con diversas opciones para presentar documentos justificativos en el marco de sus alegaciones. La Administración Tributaria permite la presentación tanto telemática como presencial.

Contenido y fundamentación de las alegaciones tributarias

Los contribuyentes deberían incluir en sus escritos la siguiente información clave:

  • Identificación completa del obligados tributario y del procedimiento.
  • Descripción detallada de los hechos y motivos de la impugnación.
  • Documentación que respalde las afirmaciones realizadas, como informes periciales o comprobantes de valor.
  • Cualquier referencia legal que sustente la petición, con cita a normativas aplicables en materia tributaria.

Una vez presentadas, las alegaciones pasan a ser evaluadas por la Administración Tributaria. Este proceso no sólo implica una revisión de los documentos presentados, sino también de la argumentación expuesta por el contribuyente. En función de esta evaluación, la Administración puede adoptar diferentes decisiones.

  • Aprobación de las alegaciones, lo que puede llevar a la modificación de la valoración original.
  • Desestimación total o parcial de las alegaciones, lo que resultaría en una propuesta de liquidación ajustada que se notificará al interesado.

El contribuyente tiene derecho a ser notificado de cualquier cambio en su situación tributaria resultante de este procedimiento.

Normativa aplicable y referencias legales principales

La Ley General Tributaria (Ley 58/2003) es la norma básica que regula la gestión, recaudación y control de los tributos en España. Esta ley detalla aspectos esenciales sobre los cuales se sustenta el procedimiento de comprobación de valores. Los artículos más destacados son:

  • Artículo 57: Establece los principios y facultades de la Administración para proceder a la comprobación de valores declarados por los contribuyentes.
  • Artículos 97 a 116: Regulan las obligaciones de los contribuyentes para presentar información veraz y completa y la oportunidad de la Administración de verificar esta información.
  • Artículo 134: Especifica los derechos de los contribuyentes durante el procedimiento de comprobación y las garantías que deben respetarse.

El Real Decreto 1065/2007

Complementa la Ley General Tributaria y proporciona un marco detallado para las actuaciones administrativas en materia tributaria.

Por ejemplo, los artículos 87 a 115 definen el proceso de gestión y verificación, incluyendo cómo la Administración debe llevar a cabo la comprobación de valores; los artículos 157 a 160, por su parte, se centran en los procedimientos de inspección tributaria y las medidas a tomar en función de las irregularidades detectadas en las declaraciones presentadas por los obligados tributarios.

Jurisprudencia y criterios administrativos sobre comprobación y valoración

La interpretación de la normativa vigente sobre la comprobación de valores también se ve influenciada por la jurisprudencia y los criterios administrativos. Esta jurisprudencia, generada por distintas sentencias de los tribunales, establece precedentes sobre:

  • La validez y el alcance de las comprobaciones realizadas por la Administración.
  • Los derechos de los contribuyentes durante el proceso de valoración y los recursos a su disposición.
  • La aplicación práctica de la normativa en casos específicos, lo que proporciona un marco más claro para la resolución de discrepancias en la valoración de bienes y transacciones patrimoniales.

Conclusiones

La función de comprobación de valores en el ámbito fiscal ya hemos visto que tiene una alta incidencia en la labor de preservar la equidad tributaria. Se centra en verificar los valores declarados por los contribuyentes, así como su alineación con los precios de mercado, lo que resulta fundamental para prevenir el fraude fiscal.

Hemos aprendido en este artículo que la Administración Tributaria cuenta con la facultad de analizar y, en su caso, corregir los valores presentados por los contribuyentes, lo cual es esencial para detectar discrepancias que puedan indicar prácticas irregulares o fraudulentas. Las Administraciones pueden ajustar el valor declarado para que este se aproxime al valor real de mercado.

Para el correcto desempeño de la administración fiscal, ha de poder tener acceso a información fiscal veraz y actualizada. Para demostrar que esa información es, efectivamente, cierta, puede acceder a bases de datos de mercado inmobiliario. También colabora con otras entidades públicas que pueden proporcionar información valiosa al respecto.

Por tanto, la comprobación de valores se erige como una herramienta indispensable en el marco de la prevención de fraudes, marcando una diferencia crucial en la sostenibilidad del sistema fiscal.

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